PELIGROS DE LA MODA

Cuando te pide hay que darle…
“Coño, mi mujer tenía razón, no debí ponerme esta vaina. El roce, la presión, la forma en que se me mete se siente… Hummm… verga, no debo moverme así, esos dos carajos me están mirando, van a creerme maricón. Pero es que me aprisiona y… Ay, carajo, allá vienen, y parecen muertos de risa”.
-¿Se le metió y le pica? Nosotros te lo sacamos y te lo rascamos con estos dos… Los dos son para ti. ¿Te interesa? –pregunta uno, dándose un apretón.
-Yo… yo no… ¡Coño, no sé que pasa, pero sí, me pica y me arde…!
-Ven, te lo vamos a atender bien. –promete el otro; y mientras se alejan a atender sus asuntos, se presentan entre sí.
Julio César.

Meneame
del.icio.us