BRINDANDO UNA MANO, O UNA…

Si uno tiene carne caliente, y el otro hambre…
La amistad era así. Roberto había estado preparándose para recibir a una novia que veía de tarde en tarde, pero todo le reventó cuando ella encontró un sostén bajo la cama. Él gritó y suplicó, todo tieso y caliente… de rabia. Néstor subió a ver qué pasaba y se compadeció de su enorme e inflamada… tensión nerviosa, por lo que con esa humildad de siempre, cayó frente a él con… concejos. Su boca se abría una y otra vez para… confortar cálidamente, y lo hacía cuando su lengua húmeda y roja recorría… sus argumentos. Pero Roberto, molesto, sólo respondía con rudas, rápidas, profundas y duras… precisiones. Y así continuaron, hasta que al catirito le estalló en la cara toda su ayuda, saliendo de allí casi una hora después todo vergajeado… Muy bien vergajeado.
Julio César.

Meneame
del.icio.us