¿QUÉ QUIERE EL NIÑO?

¿Qué tramaba?
Cada vez que subo a visitar a mi amiga Nelly, vecina también, encuentro al marido en la sala, siempre ligerito de ropas. Y el carajo es vistoso. Jamás parecía incomodarse al ser pillado así por quien fuera. Por motivos particulares, mientras esperaba a Nelly, me sentaba al frente de él, intentando sostenerle la mirada, pero la mía, traidora, le hacía un paneo completo tipo escaneo. Coño, esas tetillas parecían pedir… No sabía qué pensar, las señales eran confusas, aunque la que daba yo era muy visible, clara… y dura. Ayer me senté a su lado, y mientras hablábamos, él mecía sus piernas, abiertas, hasta que su rodilla pegó de mi pierna, sin apartarla, y yo sin moverme. Estoy temblando, pero si Nelly se mete a tomar su ducha de media tarde al volver del trabajo, meto mano y de ser posible… me encargo del aseo de este también… Tengo la boca llena de saliva, ¿tendré sed? Tal vez un buen trago me calme la garganta…
Julio César.

Meneame
del.icio.us