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¡¡¡VAYA TÍOS!!!
Cortos relatos para gente muy adulta. Nada de menores...

Categoría: QUÉ HACES AHÍ, GUAPO...

18/01/2008 GMT 1

PIDE Y RECIBIRÁS

jcqt1213 @ 03:09

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   -Adivina qué quiero de ti… 

   Molesto Daniel llegó a su casa después de un día mierdoso en la oficina, sabiendo que su mujer y la hermana de esta estarían hablando vainas en una sala desordenara. La mujer vivía con ellos, igual que el concuñado, un tipo que por alguna razón le caía muy mal. Abre la puerta de su dormitorio… y se encuentra al tipito así, con mirada somnolienta.

   -Las chicas salieron, y no lo tomes a mal, ni pienses mal, pero a mí me gustan más las entradas… -medio jadeó el tipo, meciendo un poco las nalgas.  

   -Pues a mí, las metidas… -gruñó Daniel, todo envarado ya y bajo su pantalón.  

   Era un tipo de acción, como debe ser todo macho, y pronto dos dedos separaron y expusieron el ardiente punto a tratar, los metió ru7do, afiebrado, facilitando el camino; y esa cama donde intentaba preñar a su mujer cada noche, sirvió nuevamente a su propósito. Y cumplidor al fin, hizo los tres intentos reglamentarios que cada noche hacía con ella cada noche, gozando una bola y parte de la otra, hasta caer desfallecido de espaldas, dejando el botoncito cubierto de líquidos.  

   -Ahhh… mañana trae una prestobarba, trabajo en una oficina seria, nada de pelos… -le indicó al otro, que aún jadeaba bajito. 

Julio César.

20/12/2007 GMT 1

NO ENTIENDE QUÉ PASÓ

jcqt1213 @ 02:29

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   Yo podría explicártelo, guapo…   

   -Bueno, es difícil para mí hablar de esto, pero si insisten. –medita, subiéndose el pantaloncillo del mono, intentando cubrirse, sólo para molestar.- Fue un momento raro con dos panas hace una semana saliendo de una tanda de ejercicios en el gimnasio. Fuimos a las duchas, yo estaba contento porque había hecho cien flexiones de brazos, y eso me lo medio… paró un poco contra el bóxer. Los panas comenzaron a reírse y a tocármelo como burlándose. No se qué les pasaba, intentaba alejarles la manos pero uno y otro me lo tocaban, apretaban, decían que qué grande, qué duro, mira, ya moja; y como no soy la roca que golpea la ola, se me paró, ¡y sí parecía de piedra en ese momento! Me dio una vergüenza horrible, ¿qué iban a decir mis panas? No entiendo qué pasó, pero cayeron ahí mismo de rodillas y me bajaron el bóxer, intenté irme pero chillaban que no, embelesados mirándomelo, tocándolo. Y… bueno, le pegaron la lengua, de arriba abajo, tomaron sudor, juguitos, peleaban por ver quién comía más, y los bañe de… bueno, de lácteos, que se untaban como locos, y lo lamían de sus dedos. Fue algo extraño. Todavía no lo entiendo… -menea la cabeza, realmente perturbado; parece incapaz de entender… que nadie habría perdido tal oportunidad, ¿o no?

Julio César.

25/11/2007 GMT 1

DESCUIDO

jcqt1213 @ 00:23
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   -La usé una vez y me jodí…   

   Felipe olvidó que esa tarde había examen médico en la comandancia y el médico, luego de ordenarle quitarse la ropa y encontrarlo así, tan fetichista, dejó que varios compañeros de trabajo entraran a verlo. Y se rieron mucho, hasta que comenzaron a tomarle fotografías con sus celulares y lo amenazaron con publicarlas en todos lados si no gateaba en cuatro patas meneando ese culote gimiendo que era una perra caliente. ¡Juegos de hombres, ya saben! Pero ahora Felipe tiene algo de nervios porque no sabe en qué puede terminar la cosa mientras observa a los compañeros que lo miran con ojos vidriosos y se soban en las braguetas. La cosa pinta mal, ¿no creen? ¡Ay, papá, pobre Felipe!, el médico cerró la puerta con seguro y se estaba quitando la bata…

Julio César.

06/11/2007 GMT 1

¿QUÉ QUIERE EL NIÑO?

jcqt1213 @ 03:40

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   ¿Qué tramaba?   

   Cada vez que subo a visitar a mi amiga Nelly, vecina también, encuentro al marido en la sala, siempre ligerito de ropas. Y el carajo es vistoso. Jamás parecía incomodarse al ser pillado así por quien fuera. Por motivos particulares, mientras esperaba a Nelly, me sentaba al frente de él, intentando sostenerle la mirada, pero la mía, traidora, le hacía un paneo completo tipo escaneo. Coño, esas tetillas parecían pedir… No sabía qué pensar, las señales eran confusas, aunque la que daba yo era muy visible, clara… y dura. Ayer me senté a su lado, y mientras hablábamos, él mecía sus piernas, abiertas, hasta que su rodilla pegó de mi pierna, sin apartarla, y yo sin moverme. Estoy temblando, pero si Nelly se mete a tomar su ducha de media tarde al volver del trabajo, meto mano y de ser posible… me encargo del aseo de este también… Tengo la boca llena de saliva, ¿tendré sed? Tal vez un buen trago me calme la garganta…

Julio César.

02/10/2007 GMT 1

POR CALENTORRO...

jcqt1213 @ 12:18

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   Cuando el resto de la Unidad entró, la guerra en el desierto fue un paseo…

   Michael estaba en su hora de descanso; luego de una ducha entró en las barracas y encontró en el suelo una revista de tipos bonitos, culones y tetones. Nunca le habían llamado la atención, pero la falta de actividad estaba enloqueciéndolo. Fue pasando las hojas y su piel ardía, su bulto se marcaba en el bóxer y se dio por sobarse mirando esas nalgotas abiertas, esas fresitas cerradas, no los troncos parados. Eso no le interesaba. Lamentablemente el resto de los chicos, ocho en total, no lo entendieron cuando entraron y lo encontraron así. Discutió, peleó, pero eran muchas manos tocándolo, sobándolo, halando el bóxer, rasgándolo. Eran dedos que aprisionaban tetillas, sobaban panza y muslos, aferraban esa dureza entre sus piernas… y dedos que abrían su gruta secreta, sobando, tocando, metiéndose un poco. El pobre chico aprendió esa tarde el poder del grupo, y del calor del momento. Por suerte otros dos estuvieron en cuatro sobre el camastro, a ambos lados de él, dando y recibiendo también, y gemían más que lo gemido por él; y el desahogo sobre una lengua no estuvo mal tampoco. Bien, qué se le hacía. Se agüevonió y soldado que se duerme, cae… bajo cuatro distintos, por descuidado.

Julio César.

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